Un objetivo que no miente
Una meta de ahorro suma cuando el mes se cierra, y solo lo que ahorras por encima de tu listón. Cobrar la nómina no es ahorrar: si contara el margen del mes en curso, tendrías la meta cumplida el día 2 y vacía el 28.
SelfynCuatro momentos, en orden: apuntas un gasto, miras cuánto te queda hoy, sigues cómo va el mes y entiendes qué ha cambiado. Baja y te lo enseño.
Importe, categoría, fecha. No hay formularios largos ni etiquetas que rellenar: es el único trabajo que pone el usuario, y es el que hace que lo demás cuadre.
Si marcas que se repite, Selfyn deja de preguntarte por ese gasto todos los meses.
Poner fecha futura. Un gasto que todavía no ha pasado se comería el presupuesto de hoy sin haber salido de tu bolsillo.
Hoja de nuevo movimiento en Selfyn. Un gasto de 12,40 € en Restaurantes, con fecha de hoy y sin marcar como recurrente. La app solo pide importe, categoría y fecha; no hay formularios largos.
La pantalla que abres por la mañana. Una sola pregunta contestada: cuánto puedo gastar hoy sin descuadrar el mes.
Lo que te queda para hoy, lo que llevas gastado y la bolsa que queda para el resto del mes.
Coge tus ingresos, descuenta los gastos fijos y lo que quieres ahorrar, resta lo ya gastado y reparte el resto entre los días que faltan.
Explica por qué hoy toca menos que ayer, o que el fin de semana ya está contado. Nunca reprocha algo que ya no tiene arreglo.
Pantalla de Inicio de Selfyn, lunes 17 de agosto de 2026. Después de registrar un menú del día de 12,40 € en Restaurantes, queda 2 € para hoy. Gastado hoy 21 €, presupuesto de hoy 23 €, bolsa del mes 319 €. Selfyn dice: Vas al ritmo justo del mes. Hoy, lo de siempre. Antes del gasto quedaban 14 €.
El mes natural, del día 1 al último. Ni periodos raros ni cuentas que no cuadran con tu extracto.
Si vas adelantado, justo o pasado, con el margen del mes y tus movimientos ordenados.
Compara tu ritmo de gasto con el que te tocaría a estas alturas. Los primeros días no proyecta: con tres días de datos, proyectar es inventar.
Le pone palabras al veredicto y a veces propone una acción de un toque. Solo si es algo que puedes cumplir de verdad.
Pantalla de Mes de Selfyn, agosto de 2026. Margen hasta hoy: 619 €. Ingresos 1900 €, gastos 1281 €; 67 % gastado y 33 % disponible. Ritmo del mes: a día 17 llevas 32 € de más, un 7 %; tocarían 427 € y llevas 459 €.
La parte que mira hacia atrás: qué ha cambiado en tus categorías y cómo de sana está tu economía.
Una nota de salud financiera de 0 a 100 con sus cuatro patas —ahorro, objetivo, regularidad y equilibrio— y la evolución por categorías.
La nota sale de reglas explicables y puedes abrir de dónde sale cada punto. Aquí no interviene la IA.
Cuenta el patrón: qué ha subido, qué ha bajado y desde cuándo. De ahí salen los recortes que propone a final de mes.
Pantalla de Análisis de Selfyn. Salud financiera 92 sobre 100, salud excelente. Ahorro 40 de 40, objetivo 30 de 30, regularidad 15 de 15 y equilibrio 7 de 15. Tu mayor palanca: equilibrio (+8 pts posibles). Vivienda concentra el 55% de tu gasto este periodo. La nota sale de reglas explicables; aquí no interviene la IA.
Detalles que parecen menores hasta que llevas unas semanas usándolo.
Una meta de ahorro suma cuando el mes se cierra, y solo lo que ahorras por encima de tu listón. Cobrar la nómina no es ahorrar: si contara el margen del mes en curso, tendrías la meta cumplida el día 2 y vacía el 28.
Selfyn reconoce lo que se repite cada mes —alquiler, suscripciones, gimnasio— y te propone marcarlo como fijo. Quien lo confirma eres tú; la app no cambia tus datos por su cuenta.
Los cálculos son locales, así que el número de hoy aparece igual en el metro. Lo que puede faltar es la lectura que lo acompaña, no la cifra.
Cuanto antes apuntes el primer gasto, antes tiene Selfyn algo que contarte.